Los seguros controlarán nuestro modo de conducir

Aunque no todo el mundo lo sabe, las compañías de seguros tienen la opción de controlar nuestra forma de conducir a través de GPS, y por supuesto, los usuarios tenemos la opción de permitirlo o no.

Aunque surgieron hace una década, éste tipo de pólizas en las que se paga menos si se conduce “bien”, no han terminado de  triunfar en el mercado, pues existen aún varias cuestiones sin resolver:

  • ¿Qué límites tiene el uso de los datos que recogen?
  • ¿Quién marca las cualidades que debe tener un buen conductor?
  • ¿Es efectivo el que nos vigilen para que respectemos las normas?

Y la última cuestión sería, ¿cómo consiguen recoger estos datos? Muy sencillo:

  1. Al contratar el seguro, descargas la App de la compañía
  2. Sincronizas la App al Bluetooth del coche
  3. Comienzas a conducir
  4. El sistema de la compañía evalúa tu modo de conducir en cada trayecto que haces
  5. Si al final de periodo marcado has conducido “bien”, según el criterio de la compañía, obtendrás un beneficio.

Aunque este método puede rozar el límite de la protección de datos, es cierto que la nueva tecnología nos pone a prueba casi a diario, aceptando condiciones y cesión de datos personales para cualquier movimiento online. El futuro tiende hacía la pérdida del anonimato, llevando a cabo elecciones que utilizarán las empresas para ofrecer lo que la gente quiere.

Si lo vemos desde un punto de vista positivo, con esta función los seguros podrían dejar de evaluar daños y dedicarse a prevenir los posibles riesgos. De hecho, gracias a la tecnología autónoma, en un futuro disminuirán los accidentes de tráfico y por lo tanto, bajará la contratación de seguros.

La tecnología también permite organizar mejor los recursos, facilitar los procesos de contratación y renovación, valorar un siniestro,… Ésta última tarea actualmente la puede realizar un simple dron, que mandará la información a las oficinas de la compañía, evitando así el desplazamiento de un perito. Además, puede tener acceso a zonas y situaciones en las que se pondría en riesgo a una persona.

Éste tipo de pólizas, basadas en el uso (Pay AS You Drive), permiten personalizar las condiciones de cada cliente al detalle, estudiando previamente cómo conduce, cómo vive y cómo habita. Y todo esto se sabe gracias a dispositivos telemáticos o Apps que envían la información a la compañía.

La duda que surge con todo esto es si el usuario modificará o no su forma de conducir, si respetará las normas porque sabe que lo vigilan o porque va a tener un beneficio económico…

 

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