5 razones por las que los coches diésel son una buena compra

14 septiembre 2019
  • Ni siquiera con los negativos mensajes que se han transmitido últimamente con los que no se augura un futuro demasiado prometedor para los diésel, estos todavía son una opción muy atractiva. 
  • Son más baratos que nunca, menos consumo que un gasolina, menos contaminantes, etc, hacen que todavía muchos compradores confíen en estos motores.

Se ha discutido mucho sobre si merece la pena comprar un coche diésel o sobre el futuro del diésel.

Y pese a los esfuerzos de algunos por demonizar uno de los carburantes más usados de los últimos años, a día de hoy sigue siendo una buena idea adquirir un coche diésel.

Vamos a repasar tres razones por las que resulta interesante comprar un diésel, así que toma nota que esto te interesa.

Son más baratos que nunca

La acumulación de stocks, la entrada de una nueva normativa de homologación que prácticamente exige liquidar esos stocks, y la caída de la demanda de los diésel por el temor, a menudo infundado, que se ha generado en los compradores, también tiene una consecuencia positiva para el cliente: la bajada de los precios de los coches diésel.

Si haces muchos kilómetros por carretera, la opción de un vehículo con motor diésel sigue siendo la más adecuada.

Y es que mientras que en ciudad un coche eléctrico o un vehículo con mecánica híbrida tienen ventaja, en largos desplazamientos por carretera la eficiencia de un motor diésel es imbatible a día de hoy.

Menor consumo

Es evidente: un motor diésel consume menos combustible que un motor de gasolina equivalente. Esta ventaja ha sido el gran sustento del diésel durante décadas, aunque la cada vez mayor eficiencia de los propulsores de gasolina, han provocado buena parte de su descenso en las ventas del coche, pasando del 70% del mercado a poco más del 25%.

Sin embargo, incluso hoy, un diésel consume menos que un gasolina y, además, es menos sensible a un ritmo alto. Un coche de gasolina puede llegar a consumir razonablemente poco si eres muy eficiente, pero siempre es más sensible al incrementar el ritmo, donde los consumos se pueden disparar. Si haces muchos kilómetros al año y quieres un coste por kilómetro lo más bajo posible, un coche con motor diésel sigue siendo la mejor opción.

Los nuevos modelos tienen muchas menos emisiones

Los coches diésel parecen ser unos apestados a día de hoy y la contaminación es parte de ese movimiento. Es cierto que los diésel emiten más partículas contaminantes de NOX y benzopirenos, cancerígenos y malos para nuestra salud, pero también es verdad que los diésel modernos consiguen capturar buena parte de estas partículas contaminantes, gracias especialmente a los eficaces filtros de partículas y a tecnologías como el Ad Blue para su control.

Un diésel que cumple con la normativa Euro6 es prácticamente tan limpio como un gasolina. Y sí, emite menos CO2, uno de los gases más nocivos para nuestro planeta. Además, tienes que tener en cuenta que un diésel necesita menos combustible por kilómetro, por lo que si haces cuentas y eliminas de la ecuación parte de las emisiones contaminantes propias de los propulsores diésel, se queda un vehículo altamente eficiente y respetuoso con el medio ambiente. Y si lo unes a la electricidad, como el Mercedes E 300 DE de esta prueba, entonces ya lo bordas.

Está claro que el diésel no es para todo el mundo: es algo más caro, su mantenimiento algo más complejo y la diferencia de consumos con un motor de gasolina moderno no es demasiado bestia. Pero si haces muchos kilómetros o necesitas un motor poderoso y eficiente, el diésel sigue siendo una opción. Por mucho que pese a algunos.

Los diesel tienen más par

Por norma general, los motores diésel tienen más par disponible que los motores de gasolina equivalentes, por lo que son mejores para mover vehículos pesados, vehículos destinados al trabajo y la carga y por norma general para coches que requieran de una gran cantidad de fuerza.

Un utilitario no necesita ser diésel para ser eficaz, un SUV, muchas veces necesita ser diésel para combinar prestaciones aceptables, agrado de uso y un consumo razonable. Sí, es precioso pensar en un Bentley Bentayga Speed, con un W12 bajo el capó, pero necesitas tener acciones de Repsol en tu cartera de valores.

Por eso, si estás pensando en comprar un todoterreno, un sedán de lujo o cualquier vehículo pesado que requiera de mucha fuerza bajo el capó, un motor diésel puede ser más interesante.

Además, a día de hoy, su refinamiento ha mejorado muchísimo y de la misma manera que los motores de gasolina casi se comportan como un diésel (gracias principalmente al downsizing) hoy hay motores diésel que se comportan casi como un gasolina en términos de refinamiento y confort. El nuevo Audi S7 de esta prueba es un buen ejemplo.

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