7 trucos que evitarán averías en tu coche

Todos tenemos manías inevitables a la hora de conducir, propias o adquiridas con el tiempo. Lo peor de estas manías es que, la mayoría, pueden perjudicar a nuestra seguridad o al estado de nuestro coche. Hoy hablaremos de esos pequeños trucos que nos pueden evitar visitar el taller constantemente:

1.- Revoluciones justas: conducir de manera camicace y con el motor muy revolucionado, acelerando y frenando bruscamente, supone un desgaste muy grande para todo el sistema. Pero en el caso contrario también, llevar el coche a escasas revoluciones no deja que se eliminen las impurezas y perjudica el motor. Lo ideal es mantener una conducción moderada, acelerando en los carriles dedicados a ello y cuando las condiciones de la carretera nos lo permitan.

2.- Mantenimiento de los neumáticos: quizás sea uno de los elementos más importantes de nuestro vehículo ya que es la única parte en contacto con el suelo. Debido a esto, debemos prestarles especial atención siendo muy importante revisar el dibujo y la presión, lo que ayudará a que tengan una mayor durabilidad evitando inestabilidad y problemas de frenado.

3.- Regenerar los filtros: todos los vehículos disponen de una especie de “colador” que captura las partículas de la combustión para que no salgan al exterior y perjudiquen el medio ambiente. Estas partículas después se destruyen automáticamente regenerándose. Este proceso completo lo hace el coche cada vez que el motor está 20 minutos encendido. En el caso de los motores diésel, si interrumpimos el proceso, podemos provocar averías graves al no permitir que se regenere el filtro.

4.- Soltar el embrague: es muy importante quitar el pie del embrague cuando no sea necesario tenerlo, porque si lo apoyamos de manera permanente, pronto tendremos que acudir al mecánico para que nos cambie el disco. El truco está en acostumbrarse a mover el pie al suelo del coche cada vez que terminemos de cambiar la marcha o iniciarla.

5.- Apoyar las dos manos en el volante: lo mismo que ocurre con el embrague, si mantenemos la mano apoyada constantemente en la caja de cambios se produce una presión o movimiento que hace que sus elementos comiencen a ceder. Hay que acostumbrarse a poner las dos manos en el volante cuando no tengamos que cambiar de marcha.

6.- Uso de agua anticongelante: con las temperaturas bajas, el agua que utiliza el sistema del coche puede congelarse y dañarlo todo, sobre todo los manguitos. Aunque esta avería no es muy costosa, si el manguito se rompe en movimiento, se puede perder todo el líquido y destrozar el motor del vehículo.

7.- Revisar los niveles de los líquidos: es fundamental mantener adecuadamente los niveles de aceite y refrigerante. El primero se revisa en frío y con el coche nivelado y siempre controlando el color del mismo ya que el aceite oscuro indica fallos en el motor.

 

DINERGIA Información