Fichar en el trabajo 2019: ¿cómo afecta al coche?

20 mayo 2019

21/05/19.- El real decreto ley 8/2019, de 8 de marzo no lo explica con claridad. Sólo dice que el modo en el que se aplique este registro de jornada, es decir, la organización y documentación, debe ser negociado con los representantes de los trabajadores (negociación colectiva o acuerdo de empresa) o, en su defecto, mediante decisión del empresario previa consulta con los representantes legales de los trabajadores en la empresa. Del resto, poco se sabe. Si te has hecho las preguntas que aparecen a continuación, quizá encuentres la respuesta a lo que buscabas.

Aunque la normativa no lo detalla, patronal y sindicatos analizan distintas fórmulas, que van desde la forma manual (un documento Excel, por ejemplo, del que ya empiezan a abundar las plantillas o modelos de regitro en internet) a la telemática o digital, por ejemplo, con sistemas de rastreo o de reconocimiento de parámetros biométricos (huella dactilar, facial, iris…), pero siempre respetando la Ley de Protección de Datos, dice la patronal.

En qué afecta fichar al uso del vehículo

Hay algunas consecuencias de fichar en el trabajo de cara al uso del coche que deben ser tenidas en cuenta. La primera de ellas es la que afecta a los trabajadores cuyo puesto está físicamente detrás de un volante, como conductores de autobús, camiones o chóferes de turismos. Siempre y cuando estos no sean autónomos -o falsos autónomos-, la obligación del registro de la jornada al volante recae sobre la empresa exactamente igual a como sucede en los centros de trabajo. 

«Para el control de la jornada laboral de trabajadores que usan el vehículo como herramienta de trabajo, como por ejemplo profesores de autoescuelas o conductores, se disponen de diversas aplicaciones informáticas, que determinan la ubicación del fichaje al comienzo y finalización de la jornada, con una autentificación mediante pin o huella dactilar», indica Luis Fernando Fernández, Director General de Formaster, Asociación Profesional de Empresas Formadoras en Logística, Transporte y Seguridad Vial.

En el caso de los conductores de vehículos de más de 3,5 tn, estos ya equipan tacógrafos para evitar el exceso de horas al volante, sin embargo, estos sistemas no tienen validez de cara a la Inspección de Trabajo, puesto que son dispositivos que controla el Ministerio de Fomento. 

Así, los conductores profesionales deberán fichar también, aunque corresponde a su empresa y su comité negociar el método o sistema más eficaz. En el caso del resto de trabajadores cuya jornada laboral transcurre total o parcialmente en un vehículo, hay que tener en cuenta dos conceptos fundamentales: desplazamientos ‘in itinere’ y desplazamientos ‘in mision’. 

Desplazamientos en coche y fichar en el trabajo

Los movimientos ‘in tinere’ son los que el trabajador con contrato realiza para acudir y volver de su puesto y, aunque en la mayoría de los casos, cuando se produce un siniestro, este se valora como un accidente laboral, el tiempo que se pasa en el coche camino del trabajo no puede considerarse jornada laboral propiamente dicha. 

Otra cuestión muy distinta son los desplazamientos ‘in mision’ o en misión, que son todos aquellos que se efectúan como servicio ordenado por la empresa, sea cual sea el método de transporte, es decir, aquí la ley de jornada laboral afecta tanto al coche o la moto, como a cualquier otro medio público de desplazamiento. 

Desde Formaster, además, recuerdan el caso específico del registro de la jornada laboral de los profesores de autoescuela: «El convenio establece que el comienzo de la jornada se inicia cuando el trabajador se sube al coche de autoescuela, bien en las cocheras de la empresa, bien en su domicilio, cuando lo tenga como rendimiento en especie para uso personal cuando no se utiliza. Todo ello sin perjuicio de la legislación vigente sobre accidentes “in itinere” que establece que se considerará accidente de trabajo, todo aquel que se produzca en los desplazamientos desde casa al trabajo».

Hay muchos otros casos en los que el trabajador tiene que desplazarse como consecuencia de su trabajo, tanto en el desempeño habitual de sus funciones, como por el cumplimiento de órdenes temporales u ocasionales. Los auditores, los comerciales o los periodistas son solo tres ejemplos de profesionales cuya jornada laboral puede transcurrir dentro de un coche ‘in mision’, por lo que como en el caso de los repartidores, estos desplazamientos deben contabilizarse dentro de su tiempo efectivo de trabajo. 

En estos casos, como en el resto, corresponde a la dirección y a la representación de los trabajadores negociar el mejor método de registro de las horas trabajadas al volante de un coche o en cualquier otro medio de transporte durante un viaje en misión. 

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