5 cosas que debe saber sobre los aditivos del gasóleo

La crisis ha convertido al ahorro en un mantra y ha favorecido el éxito de nuevas formas de proveer  carburantes al consumidor final como la distribución al por mayor realizada por compañías independientes al margen de las ya existentes, antes de la liberalización del mercado de los hidrocarburos por todos conocidas, Repsol, Cepsa y BP, etc. Estas compañías ya tenían presencia en España desde antes de la democracia aunque no establecían sus precios en un mercado de libre competencia.

     1.- Desde la mencionada liberalización del mercado petrolero que se produjo en 1992, Ley 34/1992, de 22 de diciembre, de ordenación del sector petrolero, han ido apareciendo compañías no abanderadas con petrolera alguna, copando un segmento importante en el mercado, lo cual ha permitido que lleguen a los consumidores unas condiciones de calidad de servicio y precios, más competitivos para los mismos productos ya que las compañías independientes no necesitan imputar en el precio de sus carburantes los enormes gastos de explotación que tienen las compañías abanderadas, en conceptos de marketing, publicidad, mega-estructuras empresariales, etc. , costes sí están obligadas a repercutir en los precios de los gasóleos y gasolinas.

     2.- En España, todos los carburantes son iguales y cumplen con el Real Decreto 1088/2010, de 3 de septiembre, que traspone la Directiva 2005/33/CE del Parlamento Europeo estableciendo las especificaciones técnicas de gasolinas, gasóleos, utilización de biocarburantes y contenido de azufre de los combustibles para uso marítimo, almacenándose en su gran mayoría en los distintos centros de la red CLH.

     3.- Las especificaciones establecidas para los gasóleos y gasolinas poseen una sobrada calidad para los motores actuales, no obstante, además, suelen ser aditivados por aditivos de contrastada calidad existentes en el mercado internacional. Cada aditivo tiene una denominación comercial, siendo el utilizado por CLH, HQ-300 para los gasóleos y HQ-400 para las gasolinas. Los aditivos son importados en su mayoría de compañías de ámbito internacional y poseen características similares.

Las  características de la mayoría de aditivos suelen ser:

  • Mejora de la calidad de ignición del gasóleo, con incremento del número de cetano del orden de 0,8%, sobre todo en zonas de bajas temperaturas.
  • Mantenimiento de la limpieza de los inyectores y el motor.
  • Protección de la corrosión al sistema de alimentación del motor.
  • Antiespumantes o disminución de la tendencia a la formación de espuma en los suministros de los tanques.
  • Mejora de la calidad de combustión para que el motor tenga una vida más larga.

     4.- Los aditivos se añaden en la fase final, cuando los gasóleos y gasolinas están a punto de salir de las instalaciones de almacenamiento, asimismo, se añaden en porcentajes muy pequeños porque la ley establece que, de un determinado compuesto, no puede haber más de cierta cantidad.

Al proceder casi todo el gasóleo de los distintos centros de almacenamiento que CLH posee en el territorio nacional, el único elemento que puede diferenciar a un carburante de otro que lleva los mismos aditivos, son los trazadores identificadores que son unas sustancias químicas y que se añaden en pequeñas proporciones al combustible para que las operadoras puedan identificar los productos que comercializan.

     5.- Las gasolinas y gasóleos pueden provenir de cualquiera de las nueve refinerías que hay en territorio nacional, de propiedad de las principales petroleras de España, las cuales someten el crudo a un tratamiento industrial, del que obtienen combustible que venden a los diferentes operadores y que cumple con los requisitos técnicos para ser comercializado, siendo CLH, la compañía encargada de su almacenamiento y control de la casi totalidad del almacenamiento en España, y que se encarga de transportar por oleoductos y almacenar el carburante en los distintos centros de almacenamiento, antes de que llegue a los consumidores a través de las compañías distribuidoras tanto abanderadas como independientes.

Mario Arnaldo, presidente de Automovilistas Europeos Asociados (AEA), asegura que desde la asociación no se ha detectado ninguna anomalía relativa a los carburantes con o sin aditivos. “Otra cosa es la adulteración de los hidrocarburos, pero eso ya es un fraude, que no tiene nada que ver con la normalización de la calidad de los carburantes que se comercializan en España por imperativo de la UE.

La queja de los consumidores no gira en torno a la calidad del carburante. “El carburante, básicamente es siempre el mismo, en última instancia, lo que determina la compra, acostumbra a ser la confianza que el consumidor tenga en la compañía suministradora.

Dinergia-Dpto. de Calidad